y encontré a mi alma advirtiendo,
del gran peligro que venía.
En el callejón del agua estaban mis peores recuerdos,
como ríos que atraviesan mi mirada,
huia de aquellos dolores.
Fue al llegar a la plaza de la rosa que noté el temblor,
estaba vacía de emociones,
pues todos oyeron la advertencia de mi alma.
El suelo se movía con energía,
y la lluvia con tormenta se encendía,
una grieta cubrió la calle,
y los edificios comenzaban a caerse.
La luz del día se apagaba,
el caos comenzaba,
aquella ciudad se destruia,
y yo allí estaba.
05/02/2026 12:41 AM
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