se despiertan los cuervos y el sol cae,
de luz verde se llenan las calles,
y con el sonido de la terrible tormenta,
las raíces de la tierra rompen en llanto,
pues recuerdan brisas memorias en sus interiores.
Del dolor como un hueso retorcido es doblado,
y como en sus adentros,
tiene la mayor ventisca vista en 50 años,
y en sus pensamientos,
el frío y ser congelado.
Y de ser capaz de ver,
ver lo que espera tras la puerta,
de luces blancas,
¿Que veré?,
La oscuridad en mezcla de luz,
¿Acaso eso no tiene sentido?,
No ves nada.
Pero si algún día alguien,
encendiese la luz,
cesará las tormentas,
estabilizase el suelo,
y acabase con el frío.
Tú flor amarilla,
tú confío,
con el camino a recorrer,
entre luces y sombras,
juntos.
Durmiendo en este preciso instante.
11/03/2026 12:50PM
Poco tiempo y muchas cosas que hacer.
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