de las que ayer formaron mis errores,
y por las que tropiezo.
Todo día oscuro agarro,
mas no su esencia,
pues no habría luz sin la advertencia de la oscuridad,
y no existiría futuro sin pasado.
En bola transformó todo aquel mencionado,
para resurgir nuevas ideas,
en fuego la prendo,
aquella llama prenderá avance,
la llama cambiante,
por lo que todo es conmutable,
y que te describe,
pues tú futuro, pasado y presente conoce.
La llama cambiante,
de la que todo mal huye,
y por la que revelaciones surgen,
cuyo brazo intangible habla,
sin precisar de dialecto humano,
transmitiendo el saber,
y cambiando tú estar.
Llamado a tu alma,
que en cama despierta,
crea y alterna pensamientos,
hablé la llama con su toque teológico,
y al llegar la noche,
se fundan la cera y la carne,
en compás de creación y creado,
por un momento sin pensar,
todo poder parar,
todo comprender.
Desciendo de mi montaña,
que bajo presión están,
para poder razonar,
aquí podré soñar,
si llego a tiempo incluso estará,
aquel fuego eterno,
consumiendose infinitamente.
08/09/2026 1:31AM
No hay registro de sueño.
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